miércoles, 24 de octubre de 2012

30 segundos.

Recordó la primera vez de cada cosa en ese que sería su último momento. Su primer beso con el corazón que se salía del pecho, su primer día de escuela, su primer día de trabajo con las esperanzas en el futuro, su primer orgasmo, su primer cigarrillo, su primer trago, su primera pelea. Recordó cada primera vez, pero no recordaba las últimas. Las que hasta ese momento consideraba las más recientes, pero que se convertirían en las últimas en menos de 30 segundos. ¿El último beso lo dió al salir de casa? ¿Al cerrar la puerta del carro? ¿El último trago sería hace uno o 2 meses?
La última sonrisa sí la recordaría: Ella desde el andén le sonreía mientras él caminaba a tomar el tranvía. Recordaría la sonrisa, no solo porque le alegraba cada mañana, sino porque se convertiría en un grito, se convertirìa en miedo y desesperación.
El sonido del mundo parecía haber desaparecido, escuchaba sólo la campana que el conductor hacía sonar.  El sónido metálico que sólo  pedía que diera espacio, que se apartara de los rieles,  pero que él ya había entendido que decía algo más: Todo acaba aquí.

Cuando sintió que era el último momento quiso llenarse de mundo. Tomar una gran bocanada de aire, mirar alrededor y llenarse los ojos de colores, escuchar el viento entre los àrboles. No quiso evitar el fin, o no pudo. Los pies pesados como plomo, la mente que iba a mil. Entendió que eso fue su vida: una mente que viajaba mucho más rápido y lejos de lo que el cuerpo le permitía.

Arrepentimientos, palabras no dichas, llamadas no hechas, abrazos postergados no pasaban por su mente. No sentía culpas, el miedo desapareció cuando entendió que era inevitable.
Sólo intentaba mirar alrededor para llevarse algo del mundo consigo. Cerró los ojos para no dejar escapar los colores, contuvo la respiración para no dejar escapar el aire fresco de marzo, no tenía cómo cerrar los oídos para retener el sonido, y se alegró de que fuera así, lo ùnico que lograba escuchar era el tintineo de la campana y no quería llevarse ese sonido.  Un golpe seco, un ruido que lo invadìa todo, luego oscuridad.


Porque estas son las cosas que pasan en 30 segundos. En ese momento entendió que la vida son un montón de recuerdos de no más de 30 segundos, la hacen esas sensaciones. Lo entendió cuando a estos últimos 30 se superponían todos los otros, cuando la sonrisa de su madre en el primer día de escuela se confundía con las lágrimas de su padre en el último de la universidad.

Había una gran diferencia con este último medio minuto: él no estaría ahí para recordarlo.

jueves, 4 de octubre de 2012

"señor presidente"

No había día en que no se despertara con esas 5 palabras en la mente. Tenía sentido, siempre había sido admirador del poder, un poco ambicioso, pero ¿tenía que ser lo que pensara cada mañana?.

“El señor presidente de la república...” era lo primero que pensaba, lo recordaba como cuando oía las noticias siendo niño antes de salir para la escuela. Escuchaba esa voz radial, anunciando una noticia política. Pero se detenía ahí, su mente seguía dormida.

A medida que despertaba agregaba detalles a la frase, empezaba a encajar nombres, todos de poderosos hombres de la vida nacional. Primero sólo presidentes reales, luego candidatos vencidos, pasaba luego a futuros presidenciables. A todos les anteponía el título que tanto le llamaba la atención: “señor presidente de la república.” Siempre con tono solemne, como si fueran a dar un importante anuncio de una decisión, o como si el maestro de ceremonias de algún evento pidiera aplausos para el representante del país.

Y cuando se levantaba de la cama se veía a él, se veía como “presidente de la república”, caminando por alguna alfombra roja, y pensando en la cantidad de decisiones que debía tomar ese día, en las vidas que dependían de sus pasos y gestos. Se preparaba un café y lo bebía en pose presidencial, o eso creía. Se imaginaba en retratos en museos al lado de quienes hicieron historia en su país.

Encendía la radio y prestaba atención, quizá hoy lo mencionarían. Quizá se descubriría poderoso cuando se levantó sintiéndose común. ¿Y si mañana me levantara siendo otra persona? ¿si corriera con la suerte de los ricos y poderosos?

Fijación extraña esta en palabras que de tanto repetirse empiezan a ser vacías, fijación extraña en un poder de un hombre sobre otros hombres, fijación extraña por provenir de alguien como él.

Esas palabras, “señor presidente de la república”, junto con la ambición de poder se iban con todas las otras suciedades al momento de la ducha.

viernes, 1 de junio de 2012


“Marco Polo descrive un ponte, pietra per pietra.
-Ma qual è la pietra che sostiene il ponte?-chiede Kublai Kan.
-Il ponte non è sostenuto da questa o quella pietra,- risponde Marco, - ma dalla linea dell’arco che esse formano.
Kublai Kan rimane silenzioso, riflettendo. Poi soggiunge: -Perché mi parli delle pietre? È solo dell'arco che m'importa.
Polo risponde: -Senza pietre non c'è arco."
Italo Calvino - Le città invisibili 



“Marco Polo describe un puente, piedra por piedra.
-¿Pero cuál es la piedra que sostiene el puente? – pide Kublai Kan.
-El puente no es sostenido por ésta o aquella piedra -responde Marco Polo- sino por la línea del arco que forman todas ellas.
Kublai Kan se queda en silencio, reflexionando. Después añade:
-¿Por qué me hablas de las piedras? Es sólo el arco aquello que importa.
Polo responde:
-Sin piedras no hay arco."
Italo Calvino - Las ciudades invisibles


jueves, 25 de noviembre de 2010

#premiosEGO

Lo que me gusta a MI.


Como están tan de moda los premios y como yo no me quiero perder ni media... no me puedo quedar atrás.
Seguramente no estaré ni estuve nominado a ningún premio en 2010. Lanzo entonces los #premiosEGO 2010 con todo lo que más me ha gustado del último año.

Entre los nominados habrá seguramente muchas cosas que no son de este año, pero yo leas descubrí, las disfruté y las quemé entre diciembre 2009 y hoy.

A la final serán recomendaciones, o simplemente rankings que, insisto, están tan de moda. Como estoy seguro de que pocas personas lo leerán... me atrevo.

#mejorálbum
Tango 3.0 - Gotan Project
BuenosAurios - Acho Estol
Italian Café - Putumayo Presents
Gotan Project Live 1 y 2 - Gotan Project
Otros Aires 2 - Otros Aires


#mejorcanción
Gne gne - Paolo Conte
Peligro - Gotan Project
Fantasmas Africanos - Acho Estol
Fly me to the moon - Frank Sinatra
Che notte - Fred Buscaglione

#mejorlibro
Caín - José Saramago
La Catedral del Mar - Ildefonso Falcones
La Muerte de Artemio Cruz - Carlos Fuentes
La Era Uribe - Tola y Maruja

#mejorpelícula
Inception
El secreto de sus ojos
El maquinista

#mejorplato - Premio local
Pizza Corner - Corner caffé
Pizza Regina del Cielo - Mordi e Fuggi
Pizza Diavola - Amici miei
Pollo al Limón - Chinos -Via Po
Cus cus a los Frutos de mar - La Pétanque

#mejorlugar
Lyon - FRA
Jericó - Antioquia - COL
Alassio - ITA
Superga - TO - ITA

#mejorsitioweb
Semana.com
Taringa.net
ElPais.com
Wired.it

#mejortwitter
@hyperconectado
@telemedellin
@cucharitadepalo
@insopportabile
@lasillavacia

#mejorcolumnista
Maria Jimena Duzán
Héctor Abad Faciolince
Tola y Maruja
Alejandro Gaviria

Supongo que iré ajustando nominados o agragando categorías. Luego les cuento los "ganadores" y las razones.
(Si alguien cree que pasé por alto algo, gracias por recordármelo.)

viernes, 13 de agosto de 2010

Del miedo a la esperanza....

... y de la esperanza a la realidad.


Recuerdo el 7 de agosto de 2002 con mucha claridad. Lloraba en el momento de la imposición de la banda presidencial a Uribe. Las lágrimas nada tenían que ver con la llegada de El Salvador, no eran de alegría o esperanza... eran de tristeza. Quizá era más "simbólico", pero rompí en llanto en el momento en que las primeras notas del himno de "MI PAÍS" desencadenaron una serie de explosiones y disparos en mi barrio. No entendía (y aún no entiendo) por qué nuestra historia estaba siempre ligada a la violencia, ese día descubrí eso que llaman "dolor de patria".

2002 fue un año pesado en la Comuna 13, y en general en el país. Creíamos que todo estaba perdido, nadie confiaba en Colombia como un estado viable. Me asombraba ver como puede uno acostumbrarse a la muerte, pasar casi sobre los cadáveres como si fueran parte del paisaje. Pero fue precisamente ese año en el que las cosas cambiaron: nos llenamos de esperanza. Creímos en el Estado como único gestor del poder en el país, vimos que funcionaba, empezaron a bajar las cifras de homicidios, no escuchábamos más enfrentamientos, no veíamos secuestros express a las afueras de nuestras casas.

YO me llené de esperanza. La alcaldía de Fajardo y los resultados de seguridad de Uribe lograron que esa tristeza que me embargaba el 7 de agosto de 2002 se convirtiera, con la misma intensidad, en la idea de que todo iba a estar bien. Había que apoyar al estado, la educación, respetar las leyes y todo iba a cambiar.

Me alegró ver como la sociedad civil, siempre apática y asustada, se atrevió a condenar los desmanes de los violentos, a gritar todo el dolor que llevaban dentro. Empecé a ver que nos sentíamos TODOS un SOLO país: NUESTRO PAÍS.

Pero... esa esperanza embriagadora pasó rápido, yo empecé a tener dudas. Empecé incluso a creer que todo fue parte de un juego, de una puesta en escena, quien controla la información controla todo. Quizá eso fue lo que nos quisieron hacer creer...

Más seguridad y tranquilidad se sentían, pero al parecer era temporal, "la culebra seguía viva". Volví a mi tristeza hasta que algún otro "golpe de opinión" me volvió la esperanza, la alegría. Reyes, Camaleón, Jaque, 4F fueron momentos en los que volví a decir: TODO VA A ESTAR BIEN.

En estos años pasé de la euforia a la desesperanza muchísimas veces y con mucha facilidad. A diferencia de muchos amigos, no fueron 8 años de esperanza sostenida. Para algunos las cosas se pusieron feas este año. Yo creo que siempre estuvieron ahí, pero queríamos mirar a otro lado, necesitábamos mirar a otro lado.

Me asusta creer que nos hayan mentido, me asusta creer que se hayan equivocado y que no vayamos por buen camino.


Por @jorgetobon



martes, 27 de octubre de 2009

Jóvenes... A LA CARGA!!!!



Quizá llegó nuestro momento. Tenemos que propiciar grandes cambios en esta sociedad que tiende cada vez más a ser UNA sola, se va alejando de ser un cúmulo de mundos que comparten planeta.

Los jóvenes han sido motores de grandes cambios, pero siempre en un nivel muy local o específico. El mayo francés, el movimiento hippie... Ese deseo de cambio, esa inquietud normal de la juventud y momentos de coyuntura en el mundo han llevado al punto de quiebre cuando han coincidido. Pero siempre desde, insisto, una óptica local o específica.

No soportamos la desigualdad, tenemos la fuerza y, casi siempre, la libertad para gritar lo que no está bien. Pero también nos pueden acallar facilmente. Los medios masivos, la propaganda, la violencia pueden hacer que nuestros justos reclamos parezcan sólo lloriqueos.

Por eso llego el momento de atacar, de tomar posiciones, de preparar nuestras mentes. Llamo a la acción, no con las armas... sino con dos herramienta mucho más poderosas y accesibles: NUESTRAS IDEAS y la articulación que le permiten las redes sociales.

Hoy, estamos en un mundo diferente. Aunque aún existen grandes diferencias culturales, cada vez es más fácil establecer contactos con personas de esos "otros mundos". En mi experiencia personal, haber conocido otros puntos de vista me ha permitido afrontar de manera muy diversa los mismos problemas que creía sólo míos, pero que son comunes a todas las sociedades. Ver mi país desde fuera me ha permitido también entender muchas cosas que la emotividad de ser "parte de la corrida" no permite.

Cada vez conozco personas más valiosas que expresan grandes ideas y opiniones, siempre desde el respeto. Personas que quizá no tendría la oportunidad de escuchar o leer por las barreras sociales, geográficas o simplemente porque compartíamos espacios dedicados a otras cosas. Pero es la inmediatez de la red la que ma ha mostrado esas otras facetas, la que me hace pensar en la posibilidad de construir un mundo mejor.

No quiero que perdamos esta oportunidad, no quiero escapar a esta responsabilidad. Debemos actuar rápido antes de que encuentran la manera de quitarnos esta herramienta, de acallarnos.

Debemos pasar de la crítica a la construcción, del reclamo a la propuesta. Ya dimos el primer paso: no nos quedamos solo mirando. Ahora tenemos que actuar.






lunes, 12 de octubre de 2009

El Pueblo de los monos (9.Enero.2007)


ESTO LO ESCRIBÍ HACE CASI 3 AÑOS, ME LO ENCONTRÉ AHORA Y LO QUIERO COMPARTIR, APLICA AÚN.


"Carecen de memoria. Alardean, charlan y pretenden ser un gran pueblo ocupado en asuntos importantísimos; pero si cae una nuez desde el árbol, revientan de risa y basta para que todo lo olviden. (...) Al pueblo de la selva le está prohibido todo trato con el pueblo de los monos -dijo Baloo -. Acuérdate." El Libro de las Tierras Vírgenes - Rudyard Kipling.

Inicialmente sólo quería compartir estas líneas..... pero me dió por escribir.
Si hay algún libro del que pueda sacar uno enseñanzas para la vida ese es "El Libro de las Tierras Vírgenes". Lo leí hace ya tiempo, por aquello de los Scouts, y hoy buscando entre papeles (me dio la nostalgia por el centenario del escultismo) me encontré este fragmento que, junto con la "crisis de los veinte" afianzada en esta época vacacional, me puso a pensar un poco.

Recuerdo que en la formación de los mas pequeños de los Scouts (Lobatos), se les cuida de que se conviertan en algún miembro de los Bandar-log (pueblo de los monos), y al final todos tenemos un poco de ellos.

Siempre comenzamos nuevos proyectos,decimos estar muy ocupados, nos quejamos (demasiado), olvidamos los errores y cualquier evento es suficiente distracción para perder el norte, olvidarnos de ideales y centrarnos en cosas sin importancia.

La vida universitaria y la edad por la q' atravieso son conocidas como etapas de utopías, grandes ideales.... se quiere cambiar el mundo, acabar con el hambre, salvar el país, ser el mejor en su área de trabajo, ser alcalde de su ciudad (ese ultimo es mío...) pero no se hace nada realmente en serio por alcanzar esos ideales: hay demasíadas nueces cayendo y hay q' reventar de risa.
Sin ánimo de herir a nadie, a ratos me siento rodeado por unos cuantos Bandar-log y además me siento uno de ellos.

No hay que dejar de disfrutar la vida, hay que aprender a vivirla, y es ese el proceso por el que estamos pasando hasta que morimos.
Espero no haber cansado a quien haya llegado hasta estas últimas líneas, pero lo tenía que escribir. Lo acepto: soy muy soñador, pero no me quiero convertir en Bander-log , y no quiero ver que mi sociedad se comporte como tal.
QUE ESTE 2007 SÍ SEA EL AÑO DE LOS PROYECTOS CUMPLIDOS
EXITOS

Jorge Tobón

lunes, 28 de septiembre de 2009

NO también es una respuesta


Esto lo he peleado muchas veces, y ni yo me acostumbro a aceptarlo.

No se si sea la cultura, o simplemente la naturaleza humana, pero no estamos preparados para escuchar un NO por respuesta. No me refiero a que no aceptemos que se nos nieguen las cosas (eso es otro tema y aprendemos a aceptarlo), pero preferimos la mentira o la diplomacia para esta misma negación.

Es solo cuestión de forma, pero la cordialidad indica que un NO seco es grosero, o que quien responde está molesto. Pero un NO es tan válido y normal como un SÍ, más aún en situaciones que sólo permiten estas 2 opciones.

Pero ante preguntas como "Me prestarías..." o "Me harías el favor..." vemos mejor que nos inventen una sarta de mentiras o simplemente no nos presten atención, aunque sabemos (porque no somos tontos) que la respuesta es un NO.

Tampoco estamos preparados para decir NO, el afán de sentirnos aceptados, el deseo de mantener una buena imagen, o no querer lastimar a alguien cercano no nos permite ser directos.
No quiero decir que para ser directos haya que ser groseros, pero tampoco podemos "satanizar" el NO, es tan simple como el SÍ.

Peor aún es cuando por la incapacidad de decir NO o de inventarnos la excusa o de cambiar de tema terminamos haciendo cosas que o no queríamos, o van en contra de lo que consideramos correcto. El mal termina siendo mayor: por no "quedarle mal alguien" (decir NO no es quedar mal!!!!) terminamos quedando mal frente a muchos.

En casos más formales quizá el NO se da más fácil, pero vendrá siempre adornado de una serie de buenas palabras que podrían sobrar.

Este es un mini-post de algo que se me vino en mente. Me gusta publicar tal y como hablaría, y ahora no tengo más que decir. Quizá twitter me está acostumbrando a pensar en 140 caracteres, y en ideas sueltas.

Este es mi elogío al NO, hay que escucharlo aunque duela, tomarlo aunque cueste. Por eso no se asombren ni se molesten si alguna vez les respondo con un seco NO.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Modelos a seguir


Hace unos meses pensaba en los ideales de nuestra sociedad. Y un comentario de @melpomene6 me animó a escribir esta entrada.

Cómo queremos ser? A qué queremos llegar?
Tengo la leve idea, ojalá equivocada, que cuando no pensamos sólo en sobrevivir pensamos en la riqueza. No en el éxito, ni en aportar algo al planeta, pensamos en la riqueza y el poder.

En nuestros barrios es "duro" el que tiene poder, "teso" el que hace la trampa sin que lo descubran, pero es objeto de burlas quien busca cultivar el conocimiento y trabajar en la ciencia.
Quien destruye es aplaudido y quien construye es aislado.

Nuestros dirigentes son las mayores muestras de oportunismo, falta de ética, suciedad y desinterés por el otro. Aún así ocupan los cargos más importantes, y son la imagen que vemos todos los días de como debe manejarse un país. Es aceptable para muchos que "hecha la ley, hecha la trampa"

Necesitamos nuevos modelos a seguir, nuevos héroes.

El deporte brinda posibles ejemplos a seguir. Esfuerzo, dedicación, constancia son cualidades que podemos encontrar en los deportistas, pero en un medio donde el fútbol es el único que merece pantalla y donde tantos deportistas (sobre todo futbolistas) nos han decepcionado con sus comportamientos y desmanes, se afianza la idea de que quien realmente se esfuerza no merece ser tomado en cuenta.

Hemos construido modelos inalcanzables, míticos, estrellas de pop efímeras. Todo el mundo quiere que un golpe de suerte lo lleve a la cúspide.

Mi propuesta es mostrar como personas q se han esforzado por alimentar su intelecto o el arte llegan lejos, abren puertas, alcanzan oportunidades y sobre todo hacen mejor la vida de los demás.
Por qué no mostrarle a nuestros estudiantes los casos anónimos de personas que, a través de la academia, han llegado lejos?

Para que la educación sea un pilar de nuestra sociedad no basta con construir buenos colegios, se necesita sobre todo que los estudiantes los aprovechen al máximo. Pero si creen que el estudio es sólo un requisito para entrar en la sociedad y no una oportunidad de crecimiento, no estamos logrando ningún avance. Tenemos que convencernos de que esa es la salida a muchos de nuestros problemas. La mentalidad de "el vivo" que aprovecha las oportunidades sin importar quien se lleva por delante nos mantendrá por mucho tiempo en el caos que vivimos.

Quizá situar la educación en el lugar que se merece sea un paso posterior a algo más simple: entender que la norma existe para respetarla, y hacerlo nos beneficia a todos. Y la norma va desde el respeto de los semáforos, de la fila en el banco..... pero, para qué esperar si me le puedo colar a toda esta gente?..... Vos sos muy bobo, no ves que todo el mundo lo hace?

Desde pequeñeces empezamos a dejarnos llevar por el egoísmo, a ignorar las necesidades de los demás. Aquel que se impone por la fuerza o por la trampa es, después, aplaudido y puesto como ejemplo.

Se qué es más la gente honesta, trabajadora y respetuosa. Pero... por qué aceptamos como normal el comportamiento tramposo? Es triste que lo tomemos como un mal necesario para que el mundo funcione.

El comentario de @melpomene6 era sobre el inventor del marcapasos (supongo Jorge Reynolds) y un auditorio vacío. Pienso en las plazas llenas para los políticos corruptos y de manos ensangrentadas.


Insisto: mientras sigamos aceptando que "el vivo vive del bobo" el caos seguirá viviendo de nosotros.

sábado, 12 de septiembre de 2009

La tercera temporada del reality



Llega septiembre... y con él tantas cosas, y tanta gente.

El politécnico es un hervidero de estudiantes de todo el mundo, todos desubicados, como cachorros que salen de su madriguera por vez primera.
Todo les es extraño, miran con asombro como si apenas abrieran los ojos. No logran comunicarse con los demás, y descubren la barrera del idioma.

No es el caso de todos, pero sí el de muchos de ellos. Y fue mi historia hace dos años.
Verlos hoy me produce dos sentimientos: nostalgia y satisfacción.

Nostalgia por aquellos días. Miraba el mundo de una forma tan diferente, y llegar a esta ciudad fue chocar con otra realidad, realidad que solo había imaginado a tal punto de no creer posible. Había llegado a Europa y mis ojos no se acostumbraban al paisaje, ni mis oídos al idioma. Fue el momento para preguntarme: Que estoy haciendo aquí?

Esos primeros días son de no soltar la cámara fotográfica, de no saber como se dicen las cosas, de sentirse lejos de casa, pero sobre todo de mucho asombro. Es un sentimiento que no puedo describir, hay que vivirlo. Un sentimiento que estoy seguro no volveré a tener en la misma medida. Era la primera vez que salía de casa.

Nostalgia por todas las personas que conocí en esos primeros días, cuando todo era fiesta. Personas que se fueron y dejaron muy gratos recuerdos, pero que con el tiempo he ido dejando a un lado, quizás por las ocupaciones inmediatas o por creerme la mentira de que será el destino el encargado de reencontrarnos.

Satisfacción, en cambio, por estos días. Han pasado 2 años. Al principio éramos 8 estudiantes paisas enfrentados a una ciudad y hoy veo que lo logramos, Torino no pudo con nosotros. Nos teníamos a nosotros mismos y supimos resolver nuestras inquietudes y ahora somos parte de la ciudad.

Satisfacción por haber encontrado personas de las que he aprendido tanto, que me han ayudado, incluso, a conocerme a mí mismo, a ver eso que sólo se puede ver desde fuera.

He madurado, eso es seguro (cuánto falta aún!!!). He aprendido. Es la mejor experiencia que pude haber tenido y no me arrepiento de haber partido de casa, aún con lo que representa dejar los tuyos.

Me gusta haberme sentido completamente perdido en los primeros días, no saber ni siquiera donde estaba parado, porqué eso demostró que tan capaz soy de adaptarme a una nueva realidad.


El título del post no tiene aún conexión con lo que escrito, pero es que toda esa gente nueva que llega, aparte de recordarme mis primeros días, trae muchas historias nuevas que aún no se han escrito y que seguramente tendrán que ver con quienes ya estamos aquí.

Empieza la tercera temporada de un reality extraño, pues no hay eliminaciones... al contrario, la "familia" crece y parece cada vez más un microuniverso. Veamos con qué nos sorprende semana a semana este juego, esta realidad.

Un juego que cada quien juega siendo auténtico, mostrandose como es, casi como la vida real. Un juego donde, en cambio, creemos que mucho de lo que pasa es solo parte de la ficción, que los problemas no son tan graves como lo son en la vida real.


Sí, ya sé que ésta es la vida real... pero.. quién me explica por qué aún se siente como un juego? como un paréntesis? como algo que se acabará dejando sólo buenos recuerdos?